Las patatas son la guarnición por excelencia para carnes y pescados. Nunca he oido a nadie que no le gusten las patatas! Fritas, cocidas, asadas... baratas y buenísimas en cualquier versión. La receta de hoy es bien sencilla, para principiantes. Me gusta de vez en cuando poner éste tipo de recetas para aquell@s que empiezan en la cocina y buscan una ayudita en la red.
Hice éstas patatas como guarnición del cabrito que veis en la foto. Estaba tierníiiisimo, se deshacía en la boca! En Chivo de Canillas lo condimentan con ajo y perejil, aceite de oliva virgen extra y un toque de limón y lo asan lentamente con los rescoldos de madera de olivo.... una maravilla, cómo no va a estar bueno? Pero lo mejor es que llega a nuestras casas envasado al vacío y solo tenemos que sacarlo y darle un toque de micro o de horno. Yo, lo saqué del envase y lo metí al horno unos minutos mientras se terminaban de hacer las patatas. Doradito y riquísimo!
INGREDIENTES:
4 patatas
1 cebolla
1 pimiento italiano
1 chorro de ajopere
1/2 vaso de vino blanco
Aceite y sal
PREPARACIÓN:
Pelamos las patatas y las cortamos en rodajas de mas o menos el mismo grosor, no muy gordas. Cortamos en juliana la cebolla y el pimiento. Mezclamos y salamos bien. Ponemos el aceite en una sartén y cuando esté caliente, añadimos las patatas y freímos unos minutos. No hace falta que las tengamos mucho tiempo, solo lo justo para que empiecen a ablandarse un poquito. Escurrimos y vamos colocando en una fuente. Les añadimos un chorro de ajopere y regamos con el vino blanco. Horneamos a 200º hasta que estén tiernas y doraditas y el vino esté evaporado. Si vemos que se nos doran demasiado las tapamos con un trozo de papel de plata. Servimos calientes.
















































