INGREDIENTES:
125 g de mantequilla
125 g de azúcar moreno
2 huevos
2 cucharadas de miel
250 g de harina
1 sobre de levadura en polvo
1 cucharadita de canela
250 g de zanahoria
50 g de nueces
50 g de pasas
Ralladura de naranja
50 ml de zumo de naranja
PREPARACIÓN:
En un cuenco grande, mezclamos la mantequilla (a temperatura ambiente con el azúcar, usando las varillas eléctricas, hasta que nos quede una mezcla cremosa. Añadimos los huevos y la miel y seguimos batiendo.
Incorporamos la harina, la levadura y la canela y mezclamos de forma manual. Añadimos el resto de ingredientes: zumo, ralladura, zanahoria (rallada o picada con el accesorio picador de la batidora), pasas y nueces. Mezclamos todo. Vertemos la mezcla en un molde engrasado con un poco de aceite o mantequilla y horneamos con el horno precalentado a 180º. Cuando pinchemos con un palillo y salga limpio, estará listo. Me llevó una hora larga. Dejamos templar y desmoldamos.
Podemos tomarlo solo o acompañado de un poco de nata montada. Si queremos hacerle una cobertura, ésta de queso le va genial.
Nota: Es importante dejar que se enfríe por completo antes de partirlo sino, por la textura que tiene tenderá a desmigarse demasiado. Lo mejor es hacerlo por la tarde-noche para consumirlo al día siguiente.