En mi casa somos mucho de cambiarle el nombre a las cosas. Mi abuela hacía mucho éstas patatas cuando yo era pequeña y las llamaba "patatas a la unión" y yo para rizar el rizo siempre las llamé "patatas a la reunión" jejeje..... Al final, como dice el título son unas patatas a la importancia rellenas, ésta vez de pavo y queso. He visto muchas versiones por la red y me llamó la atención que mucha gente las rellena de salmón ahumado.......que buenas por dios! Las probaré así la próxima vez.
Para rellenar mis patatas he usado lonchas de pavo Creta Granjas que por su forma redondita y fina me vinieron genial. El queso es en lonchas semicurado. Como digo siempre ésta es la receta básica, ya cada uno puede usar los ingredientes que mas les gusten. No he puesto cantidades ya que a ojo se calcula bien según la cantidad de patatas que se quieran hacer.
INGREDIENTES:
* Patatas
* Queso en lonchas
* Pechuga de pavo en lonchas, utilicé la de Creta Granjas
* Huevo y harina ( para rebozar)
* Cebolla
* Ajo y perejil frescos
* Ajo en polvo y sal
* Vino blanco
* Opcional: caldo de pollo, de puchero, concentrado....
PREPARACIÓN:
Pelamos las patatas y las cortamos en rodajas ( ni muy finas ni muy gruesas, como de medio dedo de grosor) Las salamos y espolvoreamos con un poco de ajo en polvo.
Para montar las patatas colocamos encima de una rodaja una loncha de pavo, un trozo de queso y tapamos con otra rodaja de patata; así hasta acabarlas todas. Una vez listas, las pasamos primero por harina (sacudiendo el exceso) y luego por huevo batido y las freímos en abundante aceite hasta que estén doradas.
Las vamos colocando en una cacerola de base amplia, procurando que no se nos queden muy amontonadas.
Colamos el aceite de haberlas frito, ponemos un poco sobre una sartén y pochamos la cebolla picada muy fina. Mientras se hace, machacamos los ajos en un mortero junto con el perejil y lle añadimos un vasito de vino blanco. Añadimos ésta mezcla a la cebolla ( que ya estará lista) , dejamos que reduzca y añadimos sobre las patatas. Las cubrimos con agua o caldo y las cocinamos a fuego lento hasta que estén tiernas procurando no moverlas bruscamente para que no se rompan.
Servimos calientes, espolvoreadas de un poco mas de perejil.








