La primera vez que leí "pan con poolish" pensé que era algún tipo de glaseado que se le ponía al pan para que brillara.... jeje, así de ignorante es una en el tema de las masas! Pues no, el poolish no es un "barniz" es un prefermento. En lenguaje de andar por casa, esto es que en lugar de añadir la levadura directamente a la masa, la dejamos fermentar unas horas antes, en éste caso con la misma cantidad de agua que de harina, sin sal y con muy poca cantidad de levadura. El uso del poolish mejora la textura, el sabor y la duración del pan.
La receta la encontré en el blog
Canela y tu y con poolish o sin el, este pan es de los mejores que he hecho hasta ahora.... es genial! Es perfecto para hacer tostas, ya que tiene una miga suave pero compacta. A
l@s que como yo salís corriendo cuando oís harina de fuerza, masa madre y cosas por el estilo... tomad nota de éste pan. Es muy fácil de hacer, palabra! Y al poolish ni caso, se hace él solito....jeje
INGREDIENTES:
Para el poolish:
* 200 gr de harina de fuerza
* 200 gr de agua mineral
* 10 gr de levadura fresca
Para la masa:
* 400 gr de harina de fuerza
* 130 gr de agua tibia
*16 gr de sal
* 40 gr de aceite de oliva virgen extra.
* Poolish
PREPARACIÓN:
Para preparar el
poolish: Disolvemos la levadura en el agua tibia y añadimos la harina tamizada. Mezclamos con unas varillas. Tapamos con film y dejamos reposar toda la noche.
En las fotos podéis ver el poolish recién mezclado (izda.) y después de haber reposado (dcha.)
Para preparar la
masa: Ponemos en un bol todos los ingredientes y mezclamos bien. Colocamos la mezcla sobre la encimera y amasamos hasta que nos quede una masa fina, añadiendo un poco de harina si es necesario para que no se nos pegue. Hacemos una bola, la colocamos en un bol y la tapamos. Dejamos levar hasta que doble su volumen, una hora aproximadamente. Una vez pasado ese tiempo, damos forma a la masa, le hacemos unos cortes por encima y espolvoreamos con un poco de harina. Dejamos levar una media hora sobre la bandeja del horno. Precalentamos el horno a 200º y horneamos unos 45 minutos, hasta que el pan esté dorado. Sabremos que está listo cuando al darle unos golpecitos en la base y suene como a hueco.
Una vez horneado, los dejamos enfriar y ya tendremos listo nuestro pan para hacer tostas. Nosotros lo aprovechamos para degustar parte del lote que nos han enviado desde
Mercado de Artrana. En las fotos podéis ver:
loncheado de cecina curada,
chorizo ibérico extra y
queso de cabra con corteza enmohecida. También hicimos unas tostas
con mousse de pimimientos del piquillo y huevos de codorniz. Para rematar, acompañamos el festín con éste vino, que también venia en el lote. Ya os imaginareis la comilona que nos pegamos...jeje. Buen pan, muy buenos embutidos (la mousse de piquillos genial también) y el vinito que entraba solo.... nos encantó! De postre....una siesta.....